Internacional
Trump y Petro: Un careo decisivo en la Casa Blanca bajo la sombra del narcotráfico
El eje central del diálogo entre ambos líderes es la política antinarcóticos
La llegada de Petro a la Casa Blanca se dio bajo un protocolo estrictamente funcional / Foto: cortesía Presidencia de Colombia
Quito- En un escenario marcado por la sobriedad y la expectativa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes 3 de febrero de 2026 a su homólogo colombiano, Gustavo Petro. La llegada de Petro a la Casa Blanca se dio bajo un protocolo estrictamente funcional: sin la guardia de honor que Trump reservó para otros aliados, el mandatario ingresó directamente a la Oficina Oval para un encuentro a puerta cerrada que busca desactivar meses de hostilidades diplomáticas.
La reunión ocurre en un momento crítico para ambos. Petro se encuentra en la recta final de su mandato, enfrentando una crisis de certificación por parte de Washington y sanciones financieras personales. Por su parte, Trump llega a la mesa tras haber mantenido una retórica agresiva, que solo se suavizó tras una reciente llamada telefónica donde el republicano admitió que la actitud del colombiano "cambió mucho".
Entre la lucha antidrogas y la crisis migratoria
El eje central del diálogo es la política antinarcóticos. Mientras Washington alerta sobre un incremento sin precedentes en la producción de cocaína, Petro defiende su modelo de sustitución de cultivos. Horas antes de la cita, Bogotá envió un mensaje de cooperación tangible al extraditar a alias "Pipe Tuluá", requerido por una corte en Texas. Sin embargo, Trump también necesita el compromiso de Colombia para gestionar los vuelos de deportados, un punto clave de su agenda migratoria.
El factor electoral: ¿oxígeno o sentencia para el Petrismo?
Este encuentro tiene una carga política determinante de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia. Una resolución amistosa y el levantamiento de sanciones personales podrían darle un respiro al movimiento de Petro, permitiéndole proyectar una imagen de pragmatismo y estabilidad internacional.
No obstante, si Trump mantiene la presión o condiciona el apoyo a cambios radicales en la política interna, la oposición colombiana podría capitalizar este escenario como una prueba del fracaso diplomático del actual Gobierno, convirtiendo la relación con Washington en el gran campo de batalla de la campaña electoral.
Síguenos en: